INTRODUCCIÓN
Generalmente la artrosis de tobillo se da por unas
lesiones previas, como fracturas que generan desgaste a largo plazo o hacen malformaciones,
pero lo que hace interesante la artrosis de tobillo, es lo poco usual del registro
en sus casos.
La artrosis de tobillo afecta un porcentaje muy bajo de la población, entre el 1 y 4%, lo que la hace extremadamente rara, comparada con otro tipo de artrosis como la de rodilla que es mucha más frecuente, una relación de 8 – 9 veces mas frecuente. Cabe resaltar que los pacientes que padecen artrosis de tobillo sufren una perdida en sus capacidades comparable a la artrosis de cadera, la connotación principal de la población que se ve afectada por la artrosis de tobillo, suelen ser trabajadores jóvenes.
¿QUE ES?
La artrosis de tobillo es
el desgaste progresivo de las superficies articulares que conforman el tobillo,
la cara articular de la tibia, la del astrágalo y la del peroné.
La artrosis de tobillo no es tan habitual como la de cadera o la de rodilla, pero hace que la persona que la padece vea como su vida y capacidad de movimiento queden muy limitadas.
El tobillo actúa como un gran amortiguador de la extremidad inferior y reparte las fuerzas en cada pierna, la mitad hacia delante y la mitad hacia atrás. Esa función la ejecuta a través de un hueso que hay detrás del tobillo, el astrágalo, que es precisamente el que se va desgastando con el paso del tiempo.
La artrosis de tobillo sintomática afecta al 1-4% de la población y, por lo tanto, es una condición relativamente rara en comparación con osteoartritis de rodilla, que ocurre 8-9 veces más frecuentemente. La morbilidad y la pérdida de función en pacientes con artrosis de tobillo es comparable a lo que se observa en pacientes con artrosis de cadera. A diferencia de estos, la población con artrosis de tobillo consiste principalmente en trabajadores jóvenes. La artrosis de tobillo se puede dividir en primaria, secundaria (artritis reumatoide y otras enfermedades inflamatorias de las articulaciones, hemocromatosis, hemofilia y enfermedad post-infecciosa) y artrosis postraumática. Más del 70% de los casos tienen un trasfondo postraumático, mientras que la artrosis primaria y secundaria se presentan con aproximadamente la misma frecuencia. La artrosis progresa con mayor frecuencia a la etapa final 10-20 años después del inicio de la lesión.
Las radiografías de la articulación del tobillo siempre se toman con peso y típicamente muestran estrechamiento del espacio articular, esclerosis subcondral, posible malposición (tanto en el plano frontal como sagital), osteofitos, impactación de la sindesmosis u otros signos de fracturas previas.
CAPACIDAD AL EJERCITARSE
El tobillo es una de las estructuras de mayor
movilidad y soporte de peso del cuerpo humano. Como resultado de su demanda
funcional y estructural es una zona de lesión habitual. Existen diferentes
formas de afectación de la patología del tobillo entre las que se encuentran la
alteración ósea, articular y/o de partes blandas. Las afectaciones de tobillo
presentan un motivo frecuente de consulta al servicio de fisioterapia, siendo
entre el 5% al 8% de los procesos remitidos a fisioterapia de atención
primaria.
Los tratamientos de los procesos patológicos de la
región del tobillo pueden variar dependiendo de la gravedad de la lesión y de
factores como edad, sexo, actividad laboral/deportiva y de la existencia o no
de patologías asociadas.
FACTORES DE LA ARTROSIS
RIESGOS
La artrosis de tobillo suele
manifestarse con dolor -que al principio puede confundirse con dolor
residual de la lesión previa (generalmente traumatismos o fracturas), sensación
de presión, rigidez e inflamación en la articulación. Progresivamente, se
va perdiendo fuerza, movilidad y funcionalidad, aparece dificultad para
andar y se ralentiza la marcha, sobre todo, en largas distancias y terrenos
irregulares.
Cuando la artrosis avanza,
el tobillo se desvía hacia dentro –deformidad en varo– y puede acabar
teniendo lugar la destrucción total del cartílago. En este caso, la
persona es apenas capaz de caminar. De hecho, la artrosis de tobillo puede
ser tan discapacitante como la de cadera y limitar la vida diaria.
TIPOS DE TRATAMIENTO
Tratamiento No Operatorio
El tratamiento no quirúrgico se divide en tratamiento farmacológico (analgésicos/antiinflamatorios no esteroideos) y tratamiento con inyecciones, Fisioterapia intraarticular, adelgazamiento, órtesis de estabilización, calzado y plantillas para la corrección de malposiciones flexibles. Los objetivos son aliviar el dolor, mantener la movilidad y la función, prevenir o reducir el dolor.
para prolongar la necesidad de
tratamiento quirúrgico. El tratamiento conservador debe probarse antes del
tratamiento quirúrgico y, a menudo, es una combinación de las medidas
anteriores.
El uso de ortesis estabilizadoras
en combinación con inserciones correctivas para sacar la articulación del
tobillo de una malposición en varo o valgo puede funcionar, si la deformidad es
flexible, esta puede proporcionar alivio de los síntomas. Sin embargo, no hay
estudios clínicos que explique la efectividad de los aparatos ortopédicos y los
posibles problemas de cumplimiento. Se puede probar el calzado con polainas, ya
que esto puede reducir el dolor de la articulación del tobillo y mejorar la
marcha en algunos pacientes. En casos raros de cirugía, Si llegan a haber
contraindicaciones y si las medidas conservadoras enumeradas no ayudan, se
puede probar una órtesis estática (cápsula articular del tobillo). esta elimina
los movimientos en el tobillo y reducen el riesgo de posturas incorrectas. Hay
varios tratamientos de inyección disponibles.
La pérdida de peso se ha
documentado como un tratamiento eficaz para otras formas de osteoartritis, pero
no para la osteoartritis del tobillo. Sin embargo, la reducción de peso debe
recomendarse independientemente de la falta de documentación científica.
Tratamiento Artroscópico
Osteotomías De Corrección Del
Eje
En los pacientes con
osteoartritis postraumática, dos tercios eventualmente desarrollarán una
desalineación (inclinación) del astrágalo en la horquilla del pie en
combinación con una deficiencia asimétrica del cartílago o defectos óseos
reales en la articulación del tobillo. A menudo habrá inestabilidad de la
articulación del tobillo, sindesmosis y deformidades del pie en varo o valgo, se
pueden considerar las osteotomías de corrección del eje (AO). Las
contraindicaciones relativas son la inestabilidad del retropié y la edad mayor
de 70 años. Las contraindicaciones absolutas son inestabilidad del retropié
inmanejable con reconstrucción de ligamentos, déficits vasculares o
neurológicos graves, trastorno inflamatorio, calidad ósea reducida e infección
aguda o crónica del tobillo. Las operaciones de corrección del eje son
técnicamente exigentes y requieren experiencia tanto con estas como con
intervenciones complementarias, incluidas técnicas de tejidos blandos,
artrodesis sub-astragalina, doble o triple, reconstrucciones de ligamentos,
transposiciones de tendones y diversas osteotomías en el pie, especialmente
osteotomías de calcáneo. AO da buenos resultados a largo plazo.PRÓTESIS DE TOBILLO
La aloplastia total de tobillo (TAA) se caracteriza en función de una serie
de factores de diseño, como el número de componentes, donde el menisco de
polietileno puede fijarse al componente tibial (prótesis de dos componentes) o
ser móvil (prótesis de tres componentes), la geometría de los componentes,
congruencia y tamaño, técnica quirúrgica, fijación de los componentes,
recubrimiento y superficie de la prótesis. En estos pacientes, la cirugía
protésica conduce a buenos resultados con una alta satisfacción del paciente.
Las complicaciones posoperatorias más frecuentes son la fractura del maléolo
medial, el daño a los nervios, la cicatrización tardía o faltante de la herida
y la infección. A más largo plazo, se observan complicaciones como el
desarrollo de quistes, aflojamiento/fallo de los componentes protésicos,
pinzamiento y osificación hetero tópica. La tasa de complicaciones depende de la
experiencia de los cirujanos, los factores del paciente y el tipo de prótesis
y, por lo general, se informa que es del 5 al 15%. Se ha demostrado que los
ancianos tienen menos dolor postoperatorio que los pacientes más jóvenes, lo
que probablemente se deba a un menor nivel de actividad.
CONCLUSIÓN
Se logra evidenciar en la investigación
que la artrosis de tobillo es una complicación muy poco usual registrada a la hora de comprarla con otro tipo de artrosis,
pero su efecto limitante en las actividades diarias de las personas no son
menores, tanto las dificultades como los tratamientos que presenta tienen
alcanzas muy grandes en el campo de la medicina y la rehabilitación, es un
campo que merece más investigación para futuras propuestas, pero no menos
importante requiere de acuerdo al artículo una mayor capacitación por parte de
los medio profesionales, esto debido a lo poco frecuente de la enfermedad,
aunque ya existen medios adecuados para procedimientos de intervención, es
importante destacar la prevención en la artrosis de tobillo.
- Nicol Dayana Vargas Duque
- William Charry Cuervo
- Juan David Molina Ospina
- Anny Lorena Peñafiel Toro
- Melissa Andrea González Tovar
BIBLIOFRAFIA
- CLÍNICA UNIVERSIDAD DE NAVARRA 2022, URL disponible: https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/artrosis.
- Jantzen C, Ebskov LB, Andersen KH, Benyahia M, Rasmussen PB, Johansen JK. [Ankle arthrosis]. Ugeskr Laeger. 2020 Oct 12;182(42):V04200244. Danish. PMID: 33046192.
- Efisioterapia, 2001 al servicio de fisioterapeutas de todo el mundo, Protocolo ejercicios de tobillo, URL: https://www.efisioterapia.net/articulos/protocolo-ejercicios-tobillo
Sociedad Colombiana de Apiterapia, 2012 – 2020, artrosis de codo-factores de riesgo, URL: https://apiterapia.com.co/artrosis-de-codo-factores-de-riesgo-2/?lang=en





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